San Pedro de Atacama I Valles moldeados por el calor

 

Adentrarse en San Pedro de Atacama es una sensación única, pasas de matices que parten desde la ciudad de Calama hasta un pueblo pequeño: San Pedro de Atacama, moldeado por turistas y rodeado por una belleza extrañamente hermosa que ni el sol más fuerte del mundo podría mitigar. Pero antes de detallar la travesía volvamos a Calama, ciudad medianamente seca pero menos seca de lo que me habían contado. Una ciudad que estaba dormida y donde se nota instantáneamente que San Pedro tiene un protagonismo importante para su funcionamiento.

El aeropuerto es pequeño pero moderno, cuenta con todo lo necesario para poder comer, descansar y comprar los típicos regalos de aeropuerto. Una vez afuera se puede apreciar la cantidad de tour operadores que trasladan al 80% de los pasajeros que constantemente llegan a la ciudad. La oferta es amplia y podría ser abrumadora, si tienen tiempo organicen antes este traslado, de lo contrario  tendrán que escoger al azar como lo hicimos nosotros. No fuimos a la fila más grande suponiendo que eran los mas preferidos. Una ves dentro de nuestra Van tuvimos la primera señal de que el viaje seria bueno, asientos en primera fila de lado del conductor, una perspectiva genial para sacar la cámara y comenzar a disparar en el desierto.

Bienvenidos a nuestro corto viaje a San Pedro de Atacama, nos dará calor, pasaremos sed y caminaremos mucho, pero al final de estos 3 días la sensación de conocer un destino más de Chile y con buena compañía es suficiente para sentirse completamente agradecido, espero que estas lineas motiven a mas personas a viajar.

 

“Calama – San pedro de noche: imperdible por las estrellas (dicen)
Calama – San Pedro de día: La mejor introducción al desierto más árido del mundo”

 

 

Una ves en el pueblo nos instalamos en el Hotel Don Raul, nuestra Van nos dejó en la entrada y una ves hecho los respectivos check-in el sol nos recordó que estábamos en el desierto más árido del mundo. La ropa ligera es clave para moverse en San Pedro, si bien todos recomiendan variar de ropa liviana en el día a ropa más gruesa en la noche puedes sobrevivir con ropa técnica y así reducir bastante la cantidad de equipaje que lleves. En nuestro caso: shorts cortos, polleras,  bloqueador, cámaras, agua y estábamos listos para salir a conocer. El recorrido es simple, una calle principal donde esta prácticamente casi todas las opciones para comer, arrendar bicicletas, contratar tours y comprar recuerdos. Es difícil perderse en San Pedro y si así fuera las personas están muy dispuestas a ayudarte. La gastronomía es variada y no hay problema para encontrar comida de todo tipo, incluso si eres vegetariano como yo tienes por lo menos unos 5 lugares para elegir. Para beber también hay varias opciones que no siempre están en la calle principal, busquen, entren, pregunten y quizás se sorprendan como nosotros. Un punto débil es la poca variedad de tipos cervezas pero si tienen suerte pueden encontrar vinos que no se ven en Santiago. Hay varios puntos para sacar dinero aun cuando gran parte de los comercios aceptan tarjetas. Ojo con la hora de cierre, pues no hay lugares con patente de cabaret ósea cierran como a la 1am y si quieres continuar la noche l mejor técnica es comprar y guardar comida y bebidas en tu lugar de alojamiento y continuar la velada por tu cuenta, también existen fiestas en el desierto pero lamentablemente no contábamos con el tiempo para ir a conocerlas..

 

“Nos llamó mucho la atención la cantidad de perros dueños de San Pedro,
incluso le pusimos nombres a todos los que veíamos: Choco, Bebé, Lazie, Princesa xd (la alérgica a las papas), Jimmy…”

 

 

A la hora de contratar tours no hay necesidad de buscar mucho pues San Pedro se encarga de mostrarte la gran variedad de posibilidades y de una manera muy gráfica. Durante nuestro recorrido y en menos de 10 min. nos quedaron claras todas las opciones turísticas del pueblo, los locales son verdaderos Banners de publicidad donde se puede observar fotos, valore y rutas de los tours. No me quiero centrar en nombres de agencias si no que en experiencias dentro de lo que alcanzamos a ver en los 3 días que estuvimos: Valle de la Luna, Valle de Marte(Muerte), Salar de Tara, Tour astronómico y Monjes de la Pacana. El tercer día tuvimos un Tour gastronómico casero y tratamos de comer todo lo que podíamos, lamentablemente no tenemos fotos de eso.

 

VALLE DE LA LUNA

El viaje comenzó a las 16:00 horas desde la ciudad de San Pedro, casi todos los tours parten a esa hora pues el recorrido es por 4 horas y está calculado para terminar viendo la puesta de sol. es importante prepararse con mucha agua algo para comer y protegerse del sol. Como dato aparte podemos comentar que existen muchas formas de recorrer el Valle de la luna, la primera es con uno de los muchos tours que se toman en el pueblo, vas y vienes en una Van con tiempos demarcados para cada atracción. Otra alternativa es arrendar bicicletas, debes tener precaución sobre todo en verano pues el calor es muy intenso y se debe llevar mucha agua aparte de estar con buen estado físico para poder disfrutarlo. La forma más cómoda y si andas bien de dinero es arrendar un auto y hacerlo por cuenta propia, definitivamente de esta forma podemos manejar nuestros tiempos aunque eliminamos la posibilidad de que un guía nos comente más sobre la geografía e historia del lugar. Para finalizar existe una forma bastante poco convencional que no alanzamos a ver y es recorrer la reserva a caballo, requiere una coordinación previa de varios días, pero debe valer la pena. Hay que recordar que en todas las opciones anteriores el agua es fundamental.

Una vez dentro de nuestra Van nos esperaban 5 horas de tour hasta la llegada del atardecer. El Guía se la jugó por una forma distinta de recorrer la reserva  y para nuestra suerte estábamos moviéndonos en sentido contrario a las atracciones (primero las mas lejanas y al final las mas cercanas a la entrada/salida, así que nos topamos con pocas personas (para la cantidad de turistas que había en el pueblo, más de 3.000).

 

 

Partimos en “Las tres Marías” una formación rocosa que tiene la similitud de tres personas rezando de rodillas seguidas por una cara de dinosaurio. Sí, no es algo que conecte con nada pero las personas tendemos a asociar figuras en nuestras mentes y prueba de ello es lo famosas que son estas rocas. En el lugar por lo menos habían más de 70 personas tratando de fotografiar estas formas. No me mal interpreten, son bonitas, pero creo que disfrutamos más el paisaje al rededor de las rocas que de las mismas. Cabe destacar que toda la reserva esta protegida contra el publico por lo que tendrás que circular por caminos designados sin tener la posibilidad de adentrarte donde tu quieras, si lo llevamos a lo que se ve en otros parques más sureños es casi la misma regla de moverse por  los sederos demarcados. En este lugar el paisaje es mucho mas plano y no se  aprecian muchas formaciones de rocas, pero esconde una belleza profunda. Para llegar a este punto debemos cruzar casi la totalidad de la reserva, pero como les comente al inicio nuestro guía comenzó a mostrarnos las atracciones al revés, de la mas lejana a la mas cercana para poder terminar y salir rápidamente del parque para esperar la puesta de sol.

Luego de unos minutos en las rocas nos dirigimos a la siguiente atracción que es difícil de ignorar, ya lo habríamos visto en la ida pero ahora era nuestra oportunidad de conocer en directo el famoso”Anfiteatro”, una muralla imponente de unos 30 metros que sobresale de la tierra con una forma semi curva terminando en un espolón mucho mas alto, si te ubicas a la distancia correcta tiene la similitud arquitectónica que le da su nombre. Es hermoso, y aprovechamos de grabarlo y fotografiarlo (hasta nos hicimos unas buenas fotos personales con la caída del sol). Es una atracción difícil de pasar por alto así que no tendrán problemas para encontrarla vale la pena contemplarla.

 

 

Unos metros mas adelante del anfiteatro existe otra belleza única casi conectada a la anterior pero completamente opuesta, desde la forma, el ángulo y la composición. Es una pausa en un valle tan accidentado por la erosión, una columna interminable de arena ubicada de forma perfecta. Si el Anfiteatro era imponente la Duna Mayor es deslumbrante, no pertenece a ese lugar y como un manto de seda color tierra esta dispuesta para su completa exposición. A la Duna Mayor se le puede disfrutar de muchas formas pero la más indica es devolverse unos metros hacia la entrada de la reserva y subir a por la Cordillera de Sal. Es una caminata en pendiente de 25º que te lleva a esos lugares donde dices “valió la pena mirar”. La vista lo dice todo, anfiteatro, duna mayor y de fondo un Valle de la Luna que te saca el aliento y te sientes en otro planeta; de verdad, no se vayan sin mirar desde aquí.

Cualquier tiempo que este en este punto será poco, l panorámica es notable y realmente te sientes inmerso en el desierto. Nosotros andábamos con problemas a las rodillas y aun así hicimos un esfuerzo por llegar. una vez abajo comenzamos a salir más hacia la entrada del parque, nos esperaba la última parte de la reserva.

 

CAVERNAS DE SAL

El sol ya bajaba y nos acercábamos al final del viaje pero aun faltaba una de las atracciones más singulares de la zona. Existe una formación montañosa denominada las “Cavernas de Sal” que están escondidas y son de difícil acceso. Teníamos poco tiempo así que solo podíamos visitar una de las cavernas, la más accesible pero no menos increíble. Si tienen tiempo les sugiero adentrarse en las inmediaciones de estas formaciones de sal, sin antes realizar una de las actividades que más me llamó la atención, busquen un lugar silencioso, acérquense a las rocas y escuchen como literalmente la roca se rompe y cruje de una forma aterradora. Mi primera impresión fue sorpresa y después un miedo extraño, sentir como algo tan solido esta en constante modificación es un espectáculo infaltable que genera una cierta inseguridad al caminar pero que le pone un ingrediente extra a la aventura.

La Caverna que visitamos está a unos 100 metros hacia adentro del cordón montañoso, es muy fácil llegar y no hay como perderse. La primera impresión fue la baja temperatura que existe dentro de las cavernas, por lo menos unos 10º menos. Si alguien alguna vez habito este lugar, las cuevas deben haber sido claves para sobrevivir. El entorno es extrañamente hermoso y le da un toque distinto a el color y calor del desierto, para nosotros fue un imperdible que duro muy poco para la belleza que exponía.

Sin duda las cavernas de sal son un punto importante para explorar pero no contamos con el suficiente tiempo ni con el estado físico (rodillas lesionadas) como para comenzar a escalar y descubrir mucho más de este lugar. Las ganas de visitar todos sus puntos sin duda son uno de los motivos por el cual volver a San Pedro. No las eviten y se sorprenderán con la variedad de colores y formaciones de este sector.

“FRASE DE SAL”

(GALERIA DE SAL)

 

VALLE DE M(UE)(A)RTE

El Valle de la Muerte es eso, un lugar donde te puedes matar fácilmente si no te afirmas del viento, pero la verdad es que no tienen nada que ver con al muerte, nace de un error lingüístico cuando se trato de emular el nombre Del Valle de la Luna con otro valle, El Valle de la Muerte. El problema es que Muerte y Marte se parecen mucho y cuando un Inglés intenta nombrarlo queda erróneamente asociado al nombre Muerte cuando la idea era Marte. Es de acceso complicado pues no hay camino definido, los tour operadores han creado un camino improvisado que a ratos pasa por lugares bastante peligrosos. La llegada típica es cercana a las 19:20PM y eso afectará en como se aprecia este valle. Tendremos el Sol detrás de nosotros y se opacara un poco su forma y encajonamiento. A lo lejos vemos los sectores más cómodos para practicar sandboarding un deporte más barato que el snowboarding e casi igual de emocionante. El Valle de la Muerte es breve pero impactante tienen una belleza similar a lo visto en El Valle de la Luna pero se agradece tremendamente el telón de fondo que la frontera de Chile y la cordillera de los andes montan para este lugar.

(FULL Del Valle DE LA Muerte)

LA sensación general de este sector es que nuevamente por tiempo se desaprovecha la oportunidad de explorarlo. A primera vista no hay caminos desde el punto alto de observación, pero si podemos apreciar mas abajo un delgado trazo con algunos autos. Se puede llegar a la base del valle y los osados sandboarders que vemos a lo lejos nos comprueban que es un punto poco explorado. Hacia el norte se ve un corte de roca directo que expone distintas capas de minerales. Esta muralla se debe extender por unos 150 a 200 metros y nuevamente si andas con tiempo te recomiendo recorrerla a pie. Cabe recordar que aquí se cobra entrada y su valor es para este valle y la piedra del coyote.

La visita fue breve y el viento fuerte, nos vamos del lugar muy rápido para poder cruzar en dirección al sur y no a más de 600 metros a la ultima para del tour, la puesta de sol con El Valle de la luna de fondo. Pero antes miremos mas del patito feo de San Pedro, el olvidado Valle de Marte.

(GALERIA VALLE DE MUERTE)

 

ADIÓS AL SOL, QUE VIVA LA LUNA

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